Tradicionalmente las gemas eran divididas en dos grandes grupos, las preciosas y las semi-preciosas, aunque actualmente todas las gemas se consideran valiosas. Debido a su dureza, escasez y maravillosos colores el rubí, la esmeralda y el zafiro destacan, además, por ser las más costosas y populares en la joyería, al igual que los diamantes.
Todo el esplendor de la naturaleza se puede ver plasmado en estas yemas y en sus fantásticos colores que les otorgan una personalidad única.